El lado B de la sanción a Paredes: la bronca que explota después del festejo

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El lado B de la sanción a Paredes: la bronca que explota después del festejo

El lado B de la sanción a Paredes: la bronca que explota después del festejo

La noticia corrió como reguero: la FIFA sancionó a Leandro Paredes con diez partidos de suspensión, junto a otros dos jugadores argentinos, por los incidentes que siguieron a la final de la Copa del Mundo. La polémica está servida: si fue justo, si fue exagerado, si hay mano negra. Todos hablan del fallo.

Yo quiero hablar de otra cosa. Porque detrás de la bronca que se desbordó en pleno festejo hay una verdad que nos toca a todos, futboleros o no: lo que no gestionás, te explota en el peor momento.

El pico y el vacío

Pensalo: venían de meses de tensión extrema. Concentración, presión, la exigencia de un país entero sobre sus hombros. Y de golpe, la cima. El título, la gloria, el desahogo. Ahí, exactamente ahí, es donde la psiquis se suelta. Y lo que sale no siempre es alegría: sale todo lo que estuviste conteniendo.

No es casualidad que los desbordes aparezcan en el festejo. Es el momento en que bajan las defensas y sube lo reprimido. Lo que no hablamos, lo que no lloramos, lo que no procesamos, busca su momento. Y el festejo, con su desinhibición, es la puerta perfecta.

En términos transpersonales, después de un pico de máxima tensión y máxima euforia, viene inevitablemente un vacío. La energía que te sostuvo se desploma. Y si no tenés herramientas para habitar ese vacío, la emoción busca una salida desordenada. Bronca, desborde, descontrol.

La bronca que no miramos

Nadie nos enseña a gestionar la bronca. Nos enseñan a reprimirla («no te enojes»), a disimularla («poné buena cara») o a descargarla contra cualquiera. Casi nunca a habitarla, entenderla y transformarla. Por eso explota: en un festejo, en una discusión de tránsito, en un grito a la pareja o en un golpe a la mesa.

Y acá aparece el lado B que nadie está dando: mientras discutimos si la sanción fue justa, nos perdemos la oportunidad de preguntarnos cuánta bronca estamos cargando nosotros, cada uno, sin saber qué hacer con ella.

La sanción a Paredes, más allá del fútbol, es un espejo. Nos muestra qué pasa cuando la euforia y la agresión acumuladas no encuentran cauce. Y no pasa solo en las canchas: pasa en tu casa, en tu trabajo, en tu cuerpo.

Euforia no es lo mismo que alegría

Hay una diferencia enorme que conviene distinguir. La alegría es serena, se sostiene, no necesita escándalo. La euforia es una descarga, un pico de adrenalina que, como todo pico, viene con su bajón. Una sociedad que confunde euforia con felicidad está condenada a vivir a los saltos: picos y desplomes, picos y desplomes.

El que aprende a habitar su mundo interno no necesita el desborde para sentirse vivo. Festeja, claro. Pero no se pierde en el festejo.

Por eso la pregunta no es cómo ganar más, sino cómo habitar mejor lo que ya ganaste. El triunfo externo no cura el caos interno. Al revés: muchas veces lo expone.

Señales de que tenés bronca acumulada

  • Explotás desproporcionadamente: un detalle mínimo te saca. La reacción no tiene que ver con el detalle, sino con lo acumulado.
  • No sabés descansar después de un logro: terminás algo grande y, en lugar de disfrutarlo, buscás pelea o te vaciás.
  • Confundís intensidad con vida: necesitás el conflicto, el drama, el pico, para sentir que estás vivo.
  • Tu cuerpo la carga: mandíbula apretada, cuello tenso, insomnio. La bronca que no sale se queda adentro.

Del desborde a la gestión

No se trata de no enojarse nunca: se trata de no dejar que la bronca maneje el auto. La emoción es información. La bronca te dice que algo te atravesó, que algo te importó, que un límite se tocó. Escuchala antes de que se vuelva escándalo.

La bronca no es el problema. El problema es no saber qué hacer con ella.

Si sentís que vivís a los saltos, que la bronca te desborda o que después de cada logro viene un vacío que no sabés habitar, te espero en el consultorio. Hay otra manera de vivir la intensidad: https://www.terapiasmarcela.com/consultorio