Día Mundial de la Salud Mental: el lado B de decir «estoy bien»

Por Marcela Almazán, terapeuta transpersonal ·

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental y las redes se llenan de frases lindas. Pero el lado B de esta fecha no es la concientización: es que millones de personas contestan «estoy bien» mientras por dentro están pidiendo auxilio. Hoy quiero hablar de esas personas, y quizás de vos.

Soy terapeuta transpersonal y hace más de quince años que escucho ese «estoy bien» dicho con los ojos llorosos. La consigna de este año es escuchar las voces de quienes vivieron de cerca un problema de salud mental. Bien. Empecemos por acá: ¿cuándo fue la última vez que alguien te escuchó de verdad?

El «estoy bien» como armadura

Decimos «estoy bien» por miedo. Miedo a molestar, a que nos miren raro, a que nos digan «pero si tenés todo». Ese automatismo no es salud mental: es supervivencia. Y a fuerza de repetirlo, nos convencemos de que no merecemos ayuda porque «hay gente peor».

No hay dolores con ranking. Tu sufrimiento no necesita permiso para existir.

Por qué cada vez nos cuesta más pedir ayuda

En Argentina, hablar de salud mental sigue dando vergüenza. Y la vergüenza es el peor enemigo: calla, aísla y cronifica.

Lo que la mirada transpersonal agrega

La salud mental no es sólo la ausencia de síntomas. Es la capacidad de habitar tu vida con sentido, de vincularte, de sostener el dolor sin desaparecer. Desde lo transpersonal no miramos sólo el síntoma: miramos qué te está queriendo decir tu alma con esa angustia. La ansiedad, la tristeza, el vacío, muchas veces son mensajes de algo que pide cambio.

Esto no niega la medicación ni la terapia: los acompaña. Pero agrega una pregunta que el modelo puramente médico suele saltear: ¿qué parte de vos quedó sin escuchar?

Señales de que ese «estoy bien» es mentira

Si te reconocés, no estás rota: estás pidiendo ayuda con el cuerpo porque la boca no se anima.

Qué podés hacer hoy

1. Elegí una persona y contale la verdad

No «estoy bien». La verdad, aunque sea chiquita: «no la estoy pasando bien». El solo hecho de decirla alivia.

2. Pedí ayuda profesional

Terapia, acompañamiento transpersonal, lo que resuene. Pedir ayuda no es rendirse: es elegirte.

3. Bajá la exigencia

No tenés que poder con todo. Nadie puede. Soltar la fantasía de la mujer que sostiene a todos es también un acto de salud mental.

4. Cuidá el cuerpo

Dormir, comer, moverse. Parece básico y es la base. Sin cuerpo, no hay psiquis que aguante.

Escuchar es el primer remedio

El lema de este año nos pide escuchar. Empecemos por escucharnos entre nosotras, sin apurar el consejo, sin comparar dolores. Y si hoy leíste esto y algo se movió, tomalo como una señal: no estás sola, y pedir ayuda es el gesto más valiente que existe.

Artículos relacionados

¿Hace cuánto que decís «estoy bien» sin estarlo? En mi consultorio hay un espacio para vos, sin juicios y sin apuro. Te espero.

← Volver a Mi Revista

✆