La madre que te tocó, la que sos, y la que vas a ser

Por Marcela Almazán, terapeuta transpersonal ·

Hoy es el Día de la Madre. Y hay una frase que se dice mil veces, con el mejor de los corazones:

«Madre hay una sola.»

Y no. Madres hay muchas.

La que te parió, la que te crió, la que te faltó, la que te sobró, la abuela, la tía, la que te eligió, la que no pudo, la que decidió no serlo. Y la que llevás adentro, que es la que más manda.

Y hay otra cosa que quiero decirte, porque hace años que la veo en el tarot: no hay un solo tipo de madre. Hay varias. Y no son mujeres distintas: son maneras distintas de maternar — y todas las madres somos todas, en distintos momentos.

Te las presento. Y de cada una te digo lo bueno que tiene — y cómo es vivir con ella.

1 · LA EMPERATRIZ — Venus

Es la madre que da. La que gesta, la que alimenta, la que hace crecer, la que abunda. La que pone el cuerpo para que vos estés bien.

✨ Lo bueno que tiene: la generosidad sin cálculo. Con ella, el mundo es un lugar donde hay. Hay comida, hay casa, hay lugar para vos. Aprende a disfrutar: eso también lo enseña ella.

🪨 Su sombra: decide. Sabe qué se come, dónde se duerme, cómo se vive, quién entra. Cuando el trono no se comparte, el amor se vuelve dirección.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es vivir con la heladera llena y la casa que huele a comida. Es sentirse elegido. Y a veces, es no poder elegir nada — porque ella ya decidió por vos, con amor, y no hay cómo discutirle.

2 · LA SACERDOTISA — la Luna en Cáncer

Y hay otra madre mayor, que casi nunca se nombra: La Sacerdotisa (La Papisa). La que guarda.

No es la que da a la luz: es la que protege lo que crece en la oscuridad. La que sostiene en silencio, la que no cuenta lo que sabe, la que cuida la puerta.

✨ Lo bueno que tiene: la contención. Con ella, uno se siente guardado. Hay un lugar en el mundo donde tu historia no se comenta: se cuida.

🪨 Su sombra: el secreto. La que guarda tanto que después nadie sabe qué hay adentro.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es vivir con una puerta que siempre está abierta de noche. Es saber que hay alguien que guarda lo tuyo sin contarlo. Y a veces, es sentir que hay un cuarto de la casa al que nunca te dejaron entrar.

3 · LAS CUATRO REINAS — cuatro madres más, los cuatro elementos

En el tarot, las Reinas son cuatro. Y cada una es una manera de maternar — y cada una tiene su clima.

🌍 La Reina de OROS — la madre de TIERRA (Tauro · Virgo · Capricornio)

La de la casa, el cuerpo, la comida, la seguridad. La que se asegura de que haya.

✨ Lo bueno: la estabilidad. Con ella, el mundo tiene piso. No promete: cumple.

🪨 Su sombra: el control material. La que da tanto que después cobra en obediencia.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es no pasar hambre nunca — ni de comida ni de abrigo. Es una casa que se sostiene sola. Y a veces, es sentir que el amor se paga con obediencia.

💧 La Reina de COPAS — la madre de AGUA (Cáncer · Escorpio · Piscis)

La que escucha. La que se sienta al lado y no opina. La que sabe lo que te pasa antes de que lo digas.

✨ Lo bueno: la empatía. Con ella, lo que sentís tiene lugar. No te arregla: te acompaña.

🪨 Su sombra: se ahoga con vos. La que se mete tanto en tu emoción que después no sabe dónde termina ella.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es tener un lugar donde llorar. Es que te mire y sepa. Y a veces, es no poder estar mal sin que ella se derrumbe también.

⚔️ La Reina de ESPADAS — la madre de AIRE (Géminis · Libra · Acuario)

La que corta. La que pone el límite, la que nombra lo que nadie nombra, la que te dice «eso no está bien».

✨ Lo bueno: la claridad. Con ella, aprendés a distinguir. Donde ella está, las cosas tienen nombre.

🪨 Su sombra: la dureza. La que acierta con el filo y se olvida del abrazo.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es crecer sabiendo que las cosas se dicen. Es no poder mentir. Y a veces, es que la verdad te llegue sin abrazo.

🔥 La Reina de BASTOS — la madre de FUEGO (Aries · Leo · Sagitario)

La que empuja a volar. La que te dice «andá», la que te mira con orgullo cuando te animás, la que no te quiere cerca: te quiere grande.

✨ Lo bueno: el coraje. Con ella, aprendés a animarte. Su confianza en vos es más grande que tu miedo.

🪨 Su sombra: el fuego que quema. La que exige tanto que nunca alcanza.

🏠 Cómo es vivir con ella:

Es tener alguien que te mira y te dice «vos podés». Es salir al mundo con el pecho inflado. Y a veces, es que nada alcance nunca.

4 · Y TODAS SOMOS TODAS

Y acá está lo que quiero que te lleves, porque es lo que más alivia.

No sos una Reina. Sos las cuatro. Y cambiás.

Hay días de Oros: la casa, el plato, el abrigo. Hay días de Copas: la charla, el llanto compartido, el silencio al lado. Hay días de Espadas: el «no», el límite, la verdad dicha a tiempo. Y hay días de Bastos: «andá, vos podés».

Y hay días en que no sos ninguna — y también está bien.

El arquetipo materno no es un molde para cumplir: es un repertorio para usar. ✔

NO IMPORTA TU SIGNO ⭐

Podés ser de agua y ser una madre de fuego.

El arquetipo no lo elige la carta: lo elige lo que hacés.

5 · MI MADRE, Y YO

Y acá hablo en primera persona, porque esto no lo aprendí en un libro.

Yo fui hija antes de ser madre. Aprendí a ser mamá mirando a mi mamá — y también aprendí lo que no quería repetir. Las dos cosas, juntas: la que me enseñó y la que me enseñó a hacer distinto.

Y después fui madre. Con lo que tenía, con lo que podía, con los errores incluidos. Ninguna madre hace el trabajo con manual: se hace con lo que hay. Y este año, además, me tocó ser abuela.

Y si algo aprendí en estos años es esto: mi madre hizo lo que pudo con lo que tenía. Y yo también. Y mis hijos también hacen lo que pueden.

No hay madres perfectas. Hay madres reales — y las reales alcanzan. ⭐

6 · ENTONCES, ¿QUÉ CELEBRAMOS HOY?

Mi respuesta es esta: celebremos a la madre real.

No a la del altar. No a la de la publicidad. No a la que «puede con todo y no se queja».

A la mujer concreta que te tocó — con sus cuatro reinas, con sus días de emperatriz y sus días de cansancio.

Y celebremos, sobre todo, lo que falta celebrar: que las madres puedan bajarse del altar. Que puedan pedir ayuda, decir «no puedo», y no ser madres ni un día entero sin que nadie las condene.

Eso sí es un homenaje.

Y PARA CERRAR

Nadie elige a su madre. Pero todos elegimos qué hacer con lo que ella nos dejó.

Madres hay muchas. Y adentro tuyo hay cuatro.

Y ninguna tiene que ser perfecta: solo tiene que estar.

Feliz Día de la Madre — a la que te crió, a la que te faltó, a la que sos, y a la que vas a ser. 🌸

Marcela Almazán — Arquitectura de Identidad Lectura simbólica de autoconocimiento. No constituye terapia, diagnóstico ni tratamiento.

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