El lado B del pico de gripe: el cuerpo que pide pausa en un país que no para
Por Marcela Almazán, terapeuta transpersonal · · Actualizado el 04/10/2026
El lado B del pico de gripe: el cuerpo que pide pausa en un país que no para
Argentina registra el pico de gripe más alto de la última década. Los noticieros hablan de virus, de vacunas, de guardias colapsadas y de faltantes en farmacias. Pero hay un lado B que casi nadie está mirando: ¿qué nos quiere decir un cuerpo colectivo que se frena de golpe en un país acostumbrado a no parar nunca?
Soy Sandra Marcela Almazán, terapeuta transpersonal, y hace más de quince años acompaño personas. Te lo digo con honestidad: la enfermedad nunca es solo un bicho que te toca. Es un lenguaje. Y cuando un país entero se enferma al mismo tiempo, el síntoma deja de ser individual y se vuelve un mensaje que nos estamos negando a escuchar.
El cuerpo habla cuando la boca calla
Desde la mirada transpersonal, el cuerpo es el instrumento más fiel que tenemos. Registra lo que la mente racionaliza, lo que la voluntad reprime, lo que el corazón no se anima a decir. La gripe, con su fiebre, sus dolores y ese cansancio que te tira a la cama, tiene una firma muy clara: es el cuerpo pidiendo pausa.
Pensalo así. ¿Cuántas veces en los últimos meses te dijiste «después descanso», «aguanto un poco más», «cuando pase esto paro»? La fiebre no te pide permiso. Te obliga. Te acuesta. Te desconecta del mundo. Y ahí, en esa cama, aparece lo que venías esquivando: el cansancio que no te permitías sentir.
Un país entero agotado
Que el pico sea récord no es casualidad. Vivimos en una época donde la exigencia se volvió la norma. Rendir, producir, estar, demostrar. El cuerpo social está sobreexigido, sobreexpuesto, sobreestimulado. Y el sistema inmune —que es, también, un sistema de defensa emocional— termina bajando la guardia.
El cansancio crónico, el estrés sostenido y la sensación de que nunca alcanza debilitan nuestras defensas mucho más de lo que admitimos. No es psicología barata: es cómo funciona un organismo que no se da permiso para parar. La gripe masiva es el espejo de una sociedad que no se escucha.
Señales de que tu cuerpo te viene avisando
- Te enfermás «de la nada»: justo cuando terminás un proyecto, una mudanza o una pelea, aparece el virus. No es casualidad: es la descarga de lo acumulado.
- Dormís pero no descansás: el sueño no repara porque la mente sigue en alerta. El cansancio es del alma, no del cuerpo.
- Vivís en modo «aguanto»: postergás tu pausa permanentemente, hasta que el cuerpo decide por vos.
- Te cuesta frenar aunque estés enfermo: seguís respondiendo mensajes, trabajando, haciendo. Eso es resistirse al mensaje.
Si te reconociste, no te asustes: es una invitación. El síntoma no es tu enemigo, es un traductor.
El lado B: de la enfermedad a la escucha
La fiebre es el idioma que usa el cuerpo cuando la palabra no alcanza.
En lugar de pelearte contra la enfermedad, preguntate qué te está pidiendo que mires. ¿Dónde te estás sobreexigiendo? ¿Qué emoción estás dejando de sentir? ¿Cuánto hace que no te das permiso para no hacer nada?
Curarse no es solo bajar la fiebre con un antigripal. Es restituir la pausa que te debés. Es aprender a parar antes de que el cuerpo te pare. Es escuchar las señales tempranas —el bostezo, el fastidio, el cansancio que no se explica— antes de que se conviertan en virus.
Para cerrar
El pico de gripe va a pasar, como pasan todas las olas. Pero el mensaje va a quedar, esperándote. Un cuerpo que pide pausa es un alma que pide presencia. Y vos tenés la opción, todos los días, de elegir escucharte antes de que la vida te obligue a acostarte.
Si sentís que vivís en modo automático, que el cansancio te desborda o que tu cuerpo te viene avisando y no sabés cómo parar, te espero en el consultorio. Vamos a escuchar juntos eso que tu cuerpo quiere decirte: /consultorio