La guerra que no estás peleando y te está ganando por dentro

Por Marcela Almazán, terapeuta transpersonal · · Actualizado el 04/10/2026

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La guerra que no estás peleando y te está ganando por dentro

Estados Unidos bombardeó la isla de Larak, Irán respondió contra bases en Jordania y Emiratos, y Trump prometió una respuesta «dura». Del otro lado del mundo, vos, en Buenos Aires, sentiste un frío en la panza mientras scrolleabas. No estás en zona de guerra, pero tu cuerpo no lo sabe. Y ese es exactamente el tema del que nadie habla.

Tu sistema nervioso no distingue mapas

El cerebro tiene una particularidad fascinante y terrible: la amígdala, ese centinela que detecta amenazas, no distingue entre un peligro real y uno imaginado. Ver imágenes de explosiones, leer titulares apocalípticos, escuchar alertas en la radio… todo eso se procesa como si la amenaza estuviera en tu cuadra.

Resultado: el cuerpo se pone en modo supervivencia sin que haya un tigre adelante. Cortisol alto, sueño liviano, irritabilidad, esa sensación de «algo malo va a pasar» que no podés explicar. En el consultorio lo escucho cada semana:

La guerra de afuera, la guerra de adentro

La psicología transpersonal tiene una mirada que me cambió la práctica: los conflictos externos son, muchas veces, espejos de conflictos internos no resueltos. El mundo partido en dos bandos, la lógica del «o estás conmigo o estás contra mí», el enemigo que hay que eliminar… ¿te suena de algún diálogo interno tuyo?

La mente que odia al presidente, que desprecia al cuñado, que se castiga por no llegar a todo, está en guerra igual que los países. La diferencia es que la guerra interna no sale en los diarios, pero mata de a poco: ansiedad, insomnio, enfermedades autoinmunes, adicciones.

Doomscrolling: el vicio que se disfraza de información

Mirar noticias de guerra una y otra vez no te informa: te hipnotiza. El cerebro busca el peligro para «prepararse», pero como el peligro no está en tu entorno, no hay acción posible. Entonces quedás en un loop de alerta sin descarga. Eso es ansiedad pura, alimentada por el algoritmo que gana plata con tu miedo.

No podés controlar lo que pasa en Medio Oriente, pero sí podés decidir cuántas veces por día te enterás de que pasa.

Qué podés hacer hoy (en serio, hoy)

El lado B de la noticia

Todos analizan misiles, alianzas, precio del petróleo. El lado B es este: hay millones de personas viviendo en alerta crónica por una guerra que no es la suya, y nadie les está diciendo cómo salir. Porque el miedo no se combate con información: se regula con el cuerpo y se disuelve con sentido.

La paz mundial empieza en un sistema nervioso que puede descansar. Cada vez que regulás tu ansiedad en vez de alimentarla, no estás escapando de la realidad: estás siendo parte de la solución. Una persona en paz es un punto menos de guerra en el mundo.

Si sentís que la ansiedad por lo que pasa en el mundo te está desbordando, no lo minimices. Hay herramientas, hay camino, y no tenés que recorrerlo solo. Te espero en el consultorio.

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